Disfrutando la misericordia de Dios en este día

Salmos 25:10 “Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.”

Los israelitas estuvieron perdidos en el desierto porque no creyeron que sus problemas eran provocados por ellos mismos. Culparon a Moisés, a Dios, a todos los demás por sus propias tristezas.

Se rehusaron a asumir la responsabilidad por sus pecados y su poca disposición para arrepentirse los frenó para entrar en la tierra prometida.

Cuando hable con Dios, asegúrese de pedir perdón. “ si confesamos Nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:9

Arrepiéntase en la mañana para disfrutar de la misericordia, el perdón y el amor de Dios todo el día.

Oremos por una llenura del Espíritu Santo

“Cuando acabaron de orar, el lugar donde estaban reunidos tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y anunciaban abiertamente el mensaje de Dios.” Hechos 4:31 (DHH)

La Biblia dice que cuando aceptamos a Jesús como nuestro Señor, somos sellados con el Espíritu Santo. Por lo tanto, todo creyente tiene este maravilloso sello en su vida. Ahora es importante, que anhelemos y busquemos la llenura del Espíritu Santo.

Cuando los apóstoles fueron llenos, comenzaron a predicar la Palabra con un denuedo y una valentía que ellos no tenían. Comenzaron a dejar sus propias limitaciones carnales para fluir en lo sobrenatural.

Que maravilloso es pensar que esa promesa también es para nosotros, pero debemos anhelarlo.

Ora en este mismo momento, clamando a Dios para que seas lleno del Espíritu Santo.

Sin Limites

Una Mujer de 55 años visitaba a su hijo de 23 en la cárcel. Él estaba ahí por homicidio culposo ya que había atropellado a un niño al entrar a alta velocidad en una calle en sentido contrario tratando de escapar de una patrulla policial que lo perseguía por haberse pasado un semáforo en rojo. Entro al penal mal herido y en silla de ruedas ya que, el padre de la víctima, lo golpeo de tal manera fue a golpes, que por poco lo mata.

El hijo le dijo a su madre: – Mamá, sabes muy bien, que no soy un asesino ni jamás hubiera pensado que algún día podría haberlo cometido un hecho, como el que hoy me obliga a perder la libertad. Tengo más dolor en mi corazón que en mi cuerpo a pesar de la paliza que me han dado. Me duele el alma en pensar que desde niño, aprendí y me acostumbré a romper reglas y a no cumplirlas jamás, sin que tú me pusieras ningún límite.

– Mi querido hijo, es que cuando niño eras tan rebelde que jamás escuchabas mis consejos, nunca hacías caso, cada vez que te daba una orden, te ponías furioso, me desafiabas y hacías todo lo contrario, te burlabas de mí. Desde que empezaste a tener uso de razón, con tus berrinches lograste que tanto papa como yo, decidiéramos dejar de regañarte. Acuérdate cuando te decía que comieras las comidas que te preparaba para que crecieras sano y fuerte, a lo que me decías: Yo no quiero ser sano ni fuerte, no me importa, ¡déjame en paz! Ordena tu cuarto: No voy a recoger nada, así estoy contento, ¡si quieres recógelo tú! No destruyas tus juguetes, cuídalos: No me importa yo quiero jugar así, y si no me compras cosas nuevas gritaré y lloraré hasta que me las compres. Recuerdo el día que dije en esta casa se hace lo que yo digo: No mamá, no lo haré ¡Ya no te quiero más y si me hablas así, me voy a ir de casa!

Y así siguió una lista interminable de idas y venidas a lo largo de la vida de este hijo rebelde y padres pacientes.

¡Basta ya mama! solo dime una sola cosa, ¿cómo pudo ser que siendo mis padres, personas adultas, hayan obedecidos y dominados por un niño, de corta edad?

Hoy a mis 23 años estoy destruido, desdichado y sin futuro, de nada sirvió que estudiara o que no hayamos tenido problemas económicos. Le quité la vida a un niño y a sus padres les arruiné por el resto de sus vidas. Si tan solo, me hubieran demostrado una verdadera autoridad, en este momento no estaría en este miserable lugar, porque un niño por mas rebelde que sea, de ninguna manera puede hacer lo que se le plazca.

Si tu hijo estuviera a punto de caer en un precipicio y lo estuvieras sosteniendo de la mano, lo sujetarías con todas tus fuerzas por una sola razón, salvarle la vida.

Lo mismo debería suceder en cada hogar, la disciplina y las reglas, las deben establecer los padres y no los hijos. Un NO, de una madre o padre, no significa ser represivo, destructivo… por el contrario esto significa amor incondicional.

La autoridad, bien empleada por parte de los padres, puede salvar a un hijo de no caer en el precipicio de la vida, ya que en la mayoría de los casos tal vez no haya nadie a su alrededor que le sostenga la mano.

«Si te sientes impotente como la madre de la historia, pídele ayuda a Dios, Él te dará las fuerzas, la sabiduría y las palabras adecuadas, para guiar a tu hijo, para que no termine, en la cárcel, en el hospital o peor aún en el cementerio»

Desarrollemos hábitos para gloria de Dios.

Deuteronomio 11:18-21 dice

18 Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.

19 Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes,

20 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas;

21 para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

Esperar la dirección de Dios cada día es algo que tal vez tendrá que procurar hacer con mayor esfuerzo al principio, pero a través de la práctica se volverá natural empezar su día de esta manera.

Los nuevos hábitos se forman siendo constantes.

Buscar primero a Dios por las mañanas pronto será algo de lo que usted no podrá prescindir.

Cuando Dios quería que su pueblo recordara algo, él les pedía que lo escribiera. Tal vez tendrá que poner recordatorios de buscar al Señor por toda la casa para llevar acabo su nueva intención, pero sea CONSTANTE en buscar a Dios primero cada día y él hará que sus caminos sean exitosos.

Josué 1:7-9 dice :

7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

A tiempo…

Hay una frase que dice: “Dios perdona pero el tiempo no”, y es cierto porque dejamos pasar muchos sucesos u oportunidades que después no vuelven, por eso es importante aprovechar cada periodo y ocasión en la vida.

Por ejemplo, el corregir el mal comportamiento de nuestros hijos, según los psicólogos, es desde los pañales, o sea que hay un tiempo para edificar con más firmeza en ellos. Así mismo lo confirma la Biblia: “Educa a tu hijo desde niño, y aun cuando llegue a viejo seguirá tus enseñanzas.” Proverbios 22:6 (TLA) nos dice que hay una etapa en la vida en los niños en la que es posible inculcar valores, disciplina, amor, respeto, obediencia etc. con más fuerza y para que perduren siempre.

Incluso, Dios se presenta a nuestras vidas en un momento exacto para darnos un mejor futuro, y en muchas ocasiones es rechazado “Porque él [Dios] dice: «En el momento propicio te escuché, y en el día de salvación te ayudé». Les digo que este es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación!” 2 Corintios 6:2

Lamentablemente cuando no aprovechamos las oportunidades a tiempo sufrimos los resultados a futuro. Cuántas vidas están ahora añorando volver al pasado para cambiar decisiones o conductas erróneas y no es posible, pues es complicado restaurar situaciones pasadas, pero ahora que estás meditando en esto considera aprovechar el tiempo.

Saquemos ventaja del día de hoy, tomando decisiones sabias, teniendo en cuenta la cosecha que tendremos en el futuro y, por otro lado, que todo lo que hagamos sea para detener a tiempo lo que nos perjudicará como los malos hábitos o amistades perjudiciales.

Estamos en las manos de Dios

Hola, cómo te fué esta semana muy cansado verdad. Sabes le pedí a Dios que te cuidara. El sonrió y me mostró sus manos. Las cuáles tenía cerradas. Y me mostró que dentro de ellas estabas tú. Me volvió a sonreír y me dijo… Que crees que le pueda pasar. Si siempre esta en mis manos…

Le dije gracias señor porque esa persona que tienes entre tus manos es muy especial para mi…

ÉL me miró y dulcemente me dijo: si para ti es especial, imagínate para mi que soy su padre.

Para ti Mujer y Madre

Para la mamá agotada que se esconde unos minutos a llorar en el baño…

Para la mamá escondida en el baño, porque necesita unos minutos de tranquilidad mientras le resbalan lágrimas de los ojos.

Para la mamá que está tan cansada que siente que no puede continuar, que daría lo que fuera por un momento de paz.

Para la mamá que llora en su cuarto por haber regañado a los niños por una tontería, una tontería que la hace sentir culpable.

Para la mamá que batalla desesperadamente al ponerse unos pantalones de mezclilla porque quiere verse bonita y lucirlos para sentirse mejor.

Para la mamá que pide pizza de cenar porque no le alcanzó el tiempo para hacer la cena de nuevo como ella esperaba.

Para la mamá que se siente sola, aún cuando esta acompañada.

Tú vales mucho.

Tú eres importante.

Esto es una etapa, una etapa loca y desafiante para todas las mamás.

Pero al final todo valdrá la pena. Por ahora es difícil. Difícil en muchas y distintas maneras para cada una de nosotras. No siempre lo hablamos, pero todas batallamos, no estás sola.

Tú das lo mejor de ti.

Esos pequeños ojos que te observan piensan que eres perfecta, piensan que eres más que perfecta.

Esas pequeñas manitas que piden tus brazos, piensan que eres la más fuerte y que puedes conquistar el mundo.

Esas pequeñas boquitas comiendo lo que cocinas, piensan que eres la mejor porque no les hace falta nada de comer.

Esos pequeños corazones que buscan el tuyo, no quieren nada más que a ti.

Porque tu eres suficiente para ellos, tú eres más que suficiente, mamá.

Tú eres maravillosa

-Anónimo.