No asegurar lo que no nos consta.

— 2 Corintios 10:5 “destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo”.
 
Han escuchado el famoso dicho: “Piensa mal y acertaras” o “cuando el río suena es porque piedras trae” -?
 
Pues bien, parecen ser dichos con mucha certeza, pero en realidad son muy engañosos y dañinos.
 
Sé que como seres humanos nos equivocamos, pero el especular y creerle a lo que nuestros pensamientos nos dicen es peligroso. Talvez tus pensamientos hayan sido acertados en más de una ocasión, pero no debes dejarte guiar por eso, ni mucho menos creerles a tus especulaciones porque al final del día solo son suposiciones.
 
El corazón y la mente trabajan en conjunto, y muchos disfrazan sus pensamientos perversos, asegurando que fue una corazonada.
 
Jeremías 17:9: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
 
Suponer y especular, pueden causarte serios problemas y causar mucho daño a personas que talvez son inocentes. Personas han muerto porque hubo personas que aseguraron algo que nunca presenciaron.
 
Si eres de las personas que se dejan llevan por “el pensar mal y acertar” estas en un gran error. Desde el momento que tus malos pensamientos, empiecen hacerte especular, y razonar equivocadamente, y suponer cosas que ni siquiera te constan, somételos bajo la obediencia de Cristo porque el pensar mal definitivamente, no es cosa buena.
 
Es tiempo de ponerle un alto a eso de suponer y asegurar cosas que no nos constan y que nos hacen formular creencias basadas en una farsa, en un error y una mentira, de algo irreal, y por último tomamos acciones que nos parecen correctas, pero al final no lo son.
 
Salmos 34:13 | NVI “Que refrene su lengua de hablar el mal
y sus labios de proferir engaños.”
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Hagamos memoria de cuantas veces hemos juzgado a alguien y hemos causado mal. Debemos arrepentirnos de corazón y pedirle perdón a Dios de nuestro mal proceder. Si no hay arrepentimiento de tu parte mira lo que la palabra de Dios dice a esas personas que juzgan injustamente: Mateo 7:2 “Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá.”
 
Estoy segura que no querrías estar en el lugar de la persona juzgada. ¿Has pensado de cómo te sentirías tu si alguien, asegura, supone o especula algo de ti que no es verdad?
 
Dios es bueno, y nos habla a tiempo y fuera de tiempo, para que seamos personas de bien y no de mal. A veces nos olvidamos que nuestro principal propósito en la vida es agradar a Dios, y se nos olvida, porque en un momento determinado cambiamos ese propósito y ponemos como prioritario tratar de agradar al ojo humano.
 
Sé la persona para la que fuiste creado. Dios tiene grandes cosas para ti, y no tienes necesidad de ser de tropiezo para los demas. Mas bien imita lo bueno, pon todos tus pensamientos cautivos a la obediencia de Cristo.
 
1 Pedro 3:12 | NVI: “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones;
pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal.”
 
Que Dios te bendiga mas!
Con Amor y Respeto de:

Empatía: qué es, cómo utilizarla y para qué nos sirve?

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Empatizar es ponerse en el lugar del otro, entender y comprender su postura, circunstancias y sentimientos sin tener que identificarnos con él.
Pero no es suficiente con entender y comprender, es muy importante que el otro se sienta comprendido, para lo que utilizamos frases como:

“Puedo imaginar cómo te sientes”, “Te entiendo”…

Ser empáticos no quiere decir que estemos de acuerdo con la otra persona, no es sinónimo de aceptación, y no tiene nada que ver con la simpatía. Puedo utilizar la empatía, como herramienta de comunicación, con una persona con la que no esté de acuerdo o que incluso me caiga mal.

También se suele confundir la empatía con la sobreempatía. Empatizar consiste en comprender al otro, no en sentir lo que él siente y sufrir con él. Actuando así, solo conseguiremos hacernos daño, y perder la oportunidad de ayudar al otro.

Para empatizar tendremos que seguir tres pasos:

El primer paso será observar la conducta no verbal:

Analizaremos lo que nuestro interlocutor, consciente o inconscientemente, nos transmite a través de sus gestos y movimientos.
Recordemos que el “lenguaje no verbal” es el que refleja los sentimientos y las emociones de las personas, y que cuando haya incongruencia entre lo verbal y lo no verbal nos tendremos que quedar con lo no verbal.

El segundo paso es llevar a cabo una buena escucha:

Mostraremos una actitud cercana mirando a los ojos a nuestro interlocutor, inclinándonos ligeramente hacia él y sintonizando el gesto de nuestro rostro
con su emoción.

También podemos hacerle preguntas aclaratorias, enfatizar determinados contenidos, resumir los puntos más importantes y todo lo que consideremos necesario para que se sienta escuchado.

El tercer, y último, paso a la hora de empatizar, consiste en comprender y demostrar que hemos comprendemos:

Para conseguir este objetivo debemos transmitir al otro nuestra comprensión sin ambigüedad. Por ejemplo podremos decirle: “Entiendo perfectamente tu malestar.” Sintonizando siempre con su emoción.

Hasta aquí, hemos visto qué es y qué no es empatizar, y qué pasos debemos seguir para ponernos en el lugar del otro. Pero, ¿para qué nos sirve empatizar?

La empatía, es un recurso fundamental para la resolución de conflictos. Nos ayuda a recoger más y mejor información, a identificar las emociones del otro y a comprender puntos de vista diferentes al nuestro.

Por un lado, ayuda a disminuir los estados emocionales desagradables, como el enfado y la tristeza. Y por otro, nos ayuda a reforzar los estados emocionales agradables, como la alegría.

La empatía también nos sirve para generar vínculos más sólidos con los demás y para mantener relaciones más profundas y duraderas.